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Poesí­a rumana: Cosmin Perta



La traducción de los siguientes poemas fue hecha por Elena Borrás Garcí­a.

 

 

 

La frescura de la grava a tu paso

 

Primera canción de cuna para mi generación

 

1.

Llora, llora, pues te compraré un corazón de plástico, un

bypass plateado y limpio, un aparato de roentgen en miniatura,

un aparato para irradiar cobalto en miniatura, un bisturí­ sin empezar.

 

Llora, llora, bajo los cimientos de la casa escondo para ti montones

de pastillas de madera, un delfí­n, un rabo de elefante, tres perdices

y un ganso de diamante.

 

Llora, llora, pues te daré una mascarilla de gas, un cocktail molotov,

una piel nevada de tigre remendada con marta, un dedo cortado, una metralleta, un fruto insulso,

un pijama vestido, una cebolla, un pie de mono, una pata de rinoceronte,

 

un pequeño Soutine pintado en un pendiente, una primera desgracia: exacto.

Llora, llora, me endeudaré a diestro y siniestro y te compraré

una hermosa mecha de pelo de camello, un riñón, un hí­gado, tres doctores que

 

te operen de pólipos en el colon.

Llora, llora, enfermarás de cáncer, comerás. cianuro. beberás.

cianuro. respirarás. cianuro. vomitarás. cianuro. compraré entradas para el teatro,

 

el rodeo, el ballet. Iremos a la ópera y al cine. Reventarás, tu corazón

reventará.

llora, llora un millón de ataúdes cabe exactamente en 162 páginas de libro,

 

un millón de muertos cabe exactamente en mi mente, los compraré,

lo compraré para ti.

Llora, llora, te compraré un presidente, un parlamento, una escuela, asfalto

 

sobre el que pisar, te compraré calcetines con los que pisar sobre el asfalto,

con los que ir al médico, en los que te huelan los pies,

te compraré una pradera solo tuya para que crí­es aviones salvajes,

 

domes a la muerte, llora, llora, te compraré la muerte para que te subas

a ella, para que la montes, para que la nombres, para que la llames:

Mirabela.

 

Este es Superman, esta es la palabra deleite, í­ntegra,

perpendicular. Esta es la historia, esta es la memoria, esta es la falsedad

y el uso de la falsedad.

 

Estos somos nosotros, estos son los demás, estos son los que matan.

Esta es Francia, allí­ está el Mediterráneo, allí­ está Inglaterra, Alemania,

Estados Unidos y Rusia, China y Corea del Norte.

 

Todo ello está unido, identificado, interconectado, hablamos de irascibilidad.

Mira con atención y verás detrás de cada uno: la muerte.

Esto es un huevo duro, un guante, un ámbar, una lengua muerta,

 

un manual de quí­mica, el tendón, la claví­cula, la prensa, la prensa libre,

la prensa ocupada, la prensa para carne, la prensa de uvas, la prensa. Mira con atención

y verás: la muerte.

Estos son los cementerios, aquellos son los que plañen por los cementerios, aquellos son

los que ocupan los cementerios, aquellos son los que liberan los cementerios. ¡Espera!

No te muevas. He puesto la mano en tu hombro. Mira con atención: 

 

 

3.

Casi a diario

leo una noticia sobre el Apocalipsis,

sobre terremotos, huracanes, guerras, crisis, maltrato de niños.

 

Pero todos estos escenarios,

toda esta gente que pulula

que vierte su pus y odio en mi mente

 

no hacen sino convencerme aun más

de que comer una manzana y resucitar

son de hecho cosas parecidas.

 

 

4.

Junto al corazón y la iluminación.

Me resulta cada vez más preocupante

el no poder alumbrar lenguaje. Ya no puedo hacerme entender

 

y ni siquiera me importa demasiado. Me podrí­a faltar,

pero me quedo con el miedo de una destrucción del mundo

que me acapara.

 

Es cada vez más fatigante y aterradora

La ascensión. La evolución del demonio en la literatura y el mundo.

 

El demonio aparece ahora en todas partes.

El demonio ha dejado de fingir que no existe,

el diablo necesita marketing, relaciones públicas, visibilidad,

“me gusta” en facebook.

 

El demonio. No diré más esta palabra.

Digamos: penumbra. En penumbra no existe bien y mal,

en penumbra vivimos todos en un mundo virtual.

 

En penumbra jugamos felices al counter-strike.

Matamos hombres en penumbra y no es suficiente.

Pradera blanca.

 

En penumbra nada es real, en penumbra

el cuchillo no puede hender, la sangre es tan solo pí­xeles.

Jugamos en penumbra, hacemos orgí­as. ¿En secreto?

No se está bien en penumbra, tengo miedo en penumbra,

no os entiendo en penumbra, no os conozco,

no me reconozco. Soy el mismo. Me he entumecido. Me he muerto.

 

Cuando la penumbra abra sus frí­as alas de águila

¿quién decidirá quién se va y quién se queda?

¿Quién temerá en penumbra su metálico roce?

 

Ya caigo, ¿cuál es la verdadera realidad?

Ya he errado y voy a seguir errando

hasta que todo lo que veo haya secado.

 

No entendéis, en penumbra

te castigan por lo que es moral.

No tenemos hermosura, libertad, honor,

 

la vanidad son heces que se escurren por nuestros cuellos de manera natural,

vivimos de sucedáneos, de drogas cerebrales, virtuales

intersticiales, pestilentes, baratas y colosales.

 

Nuestra felicidad es real, es posible y puede sobrepasar

nuestra pasta animal. El mundo hemos de abandonar

para conquistarlo.

 

Todos elegimos el camino inusitado, todos escribimos sin vida,

aún vivos. Momias. Maldad, egoí­smo, egocentrismo,

decadentismo, vanguardismo.

 

El absurdo es la nueva regla en sociedad. El absurdo ya no

provoca rupturas, no parte, no

asusta, no aleja, la realidad no lo disocia,

 

el absurdo atrae, es genial, tratamos al absurdo con

indulgencia e ironí­a. Coqueteamos con él como con una

mujer, como con una putilla agradable y frí­vola.

 

El absurdo nos agobia, nos regurgita, nos mastica, nos apabulla,

Normalidad es una palabra sin referente,

hemos enloquecido. Todo es incierto.

 

Somos sofisticados, irónicos, superiores,

somos demasiado post-cualquier cosa para cualquier cosa ética, para la vida en general.

Nada se hace por gusto, nada está bien, somos una alfombra vegetal,

 

nos pudrimos, olemos. El lenguaje se ha roto. ¡Chas!

Odio lo que no entiendo.

 

No-visión. La falta de oscuridad es vací­o.

No-visión. La falta de oscuridad es vací­o.

No-visión.

Vací­o.

 

 

 

Señor: es el momento. El mundo es demasiado largo.

Segunda canción de cuna para mi generación.

 

1.

Duerme, duerme,

nunca pude habituarme al mundo,

a la piel humana, a todo lo que tiene explicación.

 

Duerme, duerme,

 

a diario pienso todo con exactitud: Ahora

me obligo. Con electrizaciones epidérmicas acaricio suavemente la verdad.

 

Duerme, duerme,

un tiempo negro, sin recuerdos hay afuera,

el insecto tenaz me roe el cerebro. En el Cosmos se está caliente y bien.

 

2.

Di una patada a la puerta.

Di una patada a la puerta todo lo fuerte que pude. Pegué la oreja

a la puerta, sentí­ tu pulso, oí­ tu injusticia, oí­ tu sangre encrespándose.

 

3.

Niebla azul, niebla azul,

húndeme el cerebro en tu inmensidad,

déjame cavar un enorme sepulcro en tu vastedad

 

junto a serpientes, leones y elefantes

a mis amigos a la fosa de ti,

niebla azul, los arrojaré

 

y tu vino azul beberán

y bailarán en tu inmensidad

y mi cerebro hundido se alegrará en tu vastedad.

 

4.

Después caerán cadáveres del cielo.

El sol se cubrirá de cadáveres secos.

La chusma recogerá cadáveres para el dí­a de mañana.

 

En penumbra, cual fiera hambrienta, la historia

hace millones de fosas de cemento.

¿Quién resucitará, quién resucitará, bajo las losas de cemento?

 

5.

No ha quedado nada ya en esta carne

que puedas utilizar.

Hay una alegrí­a en cada destrucción,

 

en cada final. Se encontrará una ví­a,

se abrirán puertas, nos tropezaremos

con los felices, con los juerguistas, salvaremos obstáculos,

 

leeremos, nos cultivaremos, tendremos experiencias,

haremos que salga bien, de alguna forma escaparemos.

Cada cual tendrá su propia motosierra.

 

6.

Suficiente, amor mí­o, no-visión, seguirán diciendo.

He querido, he querido, he conocido, amor mí­o la no-visión,

he bebido contigo de mi sangre hasta que nos hartamos.

 

7.

Todo se contrae esperando esos pequeños jadeos.

Cae.

En China, en Bélgica, en Afganistán hay hombres de camino.

 

8.

Incluso aunque hayas caí­do

me acostaré junto a tu cuerpo.

Hace fresco.

 

Te escribiré una carta junto a tu cuerpo, en el frescor,

una carta de amor.

Nadie piensa en tu cuerpo

 

así­ como lo hago yo. Me hielo de felicidad

pensando simplemente en ello. Fresco.

Tu cuerpo está bien enterrado, forrado,

 

juego al ajedrez, al backgammon. Nadie

piensa en tu cuerpo así­ como lo hago yo

embalsamado en frescor.

 

9.

Lo he recordado: en una parada de metro

cientos de chicas

asqueadas, hostiles, petrificadas. Solo.

 

10.

Pero no es solo eso.

Te he preparado algo: exacto.

En una ciudad cae una lluvia negra,

 

un viento verdoso envuelve los bloques.

Nada triste hasta aquí­.

Cuando encontraron su cuerpo en el contenedor

 

la sombra de la campana fue a cubrir precisamente su ventana.

Frí­o metal en las venas.

En la nariz hormigueo de miles de arañas.

 

Hay una luz en mi mente, directa en mi cerebro.

Cuando me levanté

lluvia en el asfalto. Ninguna ciudad. Campo eléctrico.

 

11.

El corazón no duele. Simulo.

El cerebro no duele. Simulo.

La lejaní­a de Dios no duele. Simulo.

 

Cuando digo que me da miedo mi sexo,

que lo cortarí­a,

digo la verdad.

 

12.

“Yo estaré aquí, sirviendo el té a los amigos”,

Thomas Stearns

Eliot

 

13.

Estoy, pues, junto a tu cuerpo

destrozado.

Me cojo fuerte de tu mano

 

frí­o

seco

invisible.

 

14.

No te pierdas (guerra)

no dejes que la luz muera.

En tu palma (música)

 

ha crecido otro tipo de carne,

en tu palma muerta, blanda, hermosa.

Los buenos juegan al fútbol

 

en un terreno interminable, en medio de la niebla

azul. Los moribundos y los asesinos

están en tu corazón,

 

no te pierdas (música)

no dejes que la luz muera.

Aprieta fuerte (guerra), olvida, perdona, no lo menciones.

 

 

 

La vuelta al propio cuerpo: una necesidad.

Tercera canción de cuna para mi generación.

 

1.

Duerme, estás en una caja.

Llora, no hace daño a nadie.

Duerme, estás en una caja.

 

Llora, do not punish the other.

Duerme, estás en una caja.

Llora, do not harm the other, do not blame.

 

Duerme, siente cómo de la furia

llora, tu mano obtiene un calor,

duerme, que podrí­a hacer que pasara

 

llora, por tu estómago,

duerme, por el lecho en el que lleno de odio descansas.

Llora, estás en una caja,

 

duerme, do not punish the other,

llora, do not harm the other, do not blame

para la eternidad.

 

2.

Agradece la comprensión,

es una buena tarde,

dibujas ángeles en la escalera del bloque.

 

A tu alrededor escenarios polí­ticos,

en tu mente diriges minuciosamente tu vida,

no puedes escapar.

 

Matas el tiempo, is there any time at all in Romania?,

no te puedes desembarazar de las costumbres,

llevas 13-15 años muriendo, matando.

 

Como una intranquilidad,

se me extiende

todo este sofoco en el cuerpo.

 

3.

El transporte de una larva de cucaracha

del salón a Gehena.

 

 

 

Desde hace años los vientos han derrumbado viejos muros

Cuarta canción de cuna para mi generación.

 

1.

Heme aquí­, 29 años después, a mitad de camino.

29 años de espera, los primeros 29 años

antes de la Tercera Guerra Mundial

 

o de cualquier otra apocalipsis.

Intentábamos encontrar un nuevo lenguaje,

post-cibernético, nano-técnico,

 

un lenguaje correcto de la despersonalización, de la deshumanización,

de la tensión del aire, de la falta de continuidad, de la falta de intimidad,

de la soledad entre muchos, de la electro-mutilación, de la electro-autistación.

 

Atención, entramos en el territorio de lo inarticulado. Fracaso.

Donde ya no hemos de expresar nada. Fracaso.

Todo se sabe, todo es impreciso y todo es nuevo desde el principio.

 

2.

El sistema perfectamente explicable de lo inexplicable

es igual de perfecto

fracaso.

 

3.

Solamente una sombra de nuestras vidas sobre las otras vidas.

Un soplido sobre una fotografí­a llena de polvo.

Estamos abrumados de cansancio

 

y no nos podemos defender.

Olvido todo.

Un gran amor pasa a mi lado a tan solo unos centí­metros.

 

4.

Hubo un tiempo en que todo era perfecto.

En que no tení­a conciencia, arrepentimiento,

en que no pensaba.

 

Ya no

me

importa nada.

 

5.

En algún lugar, en el polvo que mencionaba de tu alcoba,

un ser con cuerpo de cocodrilo y cabeza de rinoceronte

te acecha

 

pisa suavemente los azulejos, las hojas, la alfombra, el parqué,

mueve ferozmente el cuerno, tiernamente

en la ventana se juntan grandes pájaros negros, racimos.

 

6.

Has de marcharte solo

con el corazón ligero y rosado,

del brazo tu esposa muerta.

 

Todo antes, de pasado en pasado,

de vida en vida, sin ningún objetivo,

del brazo la muerte, tu esposa.

 

7.

Estuve y pensé, sobre la nieve.

No pensé en nada.

Rodé por la nieve.

 

Penoso, mucho más penoso que otros años.

Tení­a, algún dí­a, un colchón en una alcoba vací­a.

Es una tonterí­a perder también lo que tenemos de verdad.

 

8.

Solo ceniza

ha quedado

de este terrible sol.

 

 

 

He llegado al centro del delirio

Última canción de cuna para mi generación.

 

1.

Tení­as que quedarte en los lugares conocidos y amistosos,

aquí­, a cada paso te acecha la pálida locura

y el orden de la mente no sirve de nada.

 

Tení­as que quedarte en los barrios conocidos y amistosos,

aquí­, todo es fantásticamente peligroso

y todo te puede matar en un segundo.

 

Tení­as que quedarte,

alegrarte de tu mundo medio,

aquí­ nada es mediocre y nada te va a servir, solo la muerte.

 

2.

Crearemos un comité, agradeceremos,

tendremos casa nueva, llamaremos a músicos,

no estamos preparados,

 

el olor de la sangre todaví­a no nos ha embriagado,

las bombillas negras todaví­a no nos han iluminado.

Indagaremos, comprobaremos, lloraremos todo este siglo en el que hace tanto frí­o.

 

3.

Vuelvo a casa tras largas zozobras,

arriba hay una luna marchita y seca como un odre,

Me apresuraré a hacerme una vida nueva gracias solo a unas nuevas debilidades.

 

4.

Aquí­ una vez estuvo el centro del delirio.

Siéntate.

Desde este ángulo muerto puedes ver tu final con la máxima eficiencia.

 

5.

Fiiiii

na

l


Noticia Biográfica


Cosmin Perta (MaramureÅŸ, Rumaní­a, 1982). Se licenció en la Facultad de Letras de Cluj Napoca y además es doctor en literatura por la universidad de Bucarest. Ha publicado los poemarios Zorovavel (Grita, 2002), Centinela de arcilla (Vinea, 2006), Canto para Maria (Vinea, 2007),  El viejo, una divina comedia (Charmides, 2009), Sin tí­tulo (Paralela 45, 2011). Además, ha publicado las novelas Teofil y el perro de madera (Herg benet, 2012), Sucesos al margen del mundo (Cartea Romí¢nească, 2007) y el volumen de prosa corta Dos relatos (Tracus Arte, 2010).



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