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Poemas de Horacio Benavides de "El libro de las vocales olvidadas"



 

 

 

De El libro de las vocales olvidadas, Frailejón editores

 

 

 

 

 

LLEGABA volando

desde el corazón del bosque

y tropezando aquí­ y allá

como si la luz le fuera contraria

terminaba posándose en el muro

 

El negro de sus alas

sobre la blancura de la cal

 

La gente la hací­a mensajera

de funestos presagios

así­ que la miraba con cierta aprensión

y me cuidaba de espantarla

 

Pasado el tiempo

ha vuelto a volar en mi mente

 

su sombra aletea sobre la página

 

 

 

 

 

INCLINADOS sobre la boca del pozo

mirábamos la negrura abajo

 

y de pronto

la rana

sobre la roca

 

La rana húmeda de pasado

como esculpida en piedra

en puro jade

 

luna en la noche antigua

saliendo del agua de nuestros ojos

 

 

 

 

 

CON SU rabo desnudo

orilla el sueño de los durmientes

Trepa por la escalera

mientras un hilo de luna

desciende los peldaños

Ángeles harapientos

cuchichean en los rincones de la troja

Corre entre las vigas

deteniéndose aquí­ y allá

como quien está acostumbrado

a la zozobra

Desciende por la soga

de la que pende

la carne ahumada

Su hociquillo husmea

arden los granos de pimienta

de sus ojos

El paraí­so, protegido

por el muro del mate

En el camino de regreso

destroza el cuero de las monturas

las suelas de los zapatos

 

hasta que alguien suelta un grito

una maldición en sueños

 

 

 

 

 

CAMINA con la ingravidez del bailarí­n

por la estrecha franja

entre temor y confianza

 

La cabeza en alto

coronada por el maderamen

 

La cuerda vibrante de su lomo

tocada por el arco del viento

 

Desaparece al sentir que respiramos

y nos deja la onda oscilante del aire

 

 

 

 

 

LO HABÍA  escuchado

chasquear su lengua

devorando una comida agria

 

Lo habí­a visto bañarse en la charca

y salir chorreando

como un prí­ncipe del lodo

 

Lo habí­a contemplado

sobre la hembra robusta

en un largo trance

entre espasmódicos gruñidos

 

Y lo sigue oyendo en las noches

levantar del pantano

su goce ciego

 

 

 

 

 

EN LA MADRUGADA sólo encontraron

un reguero de patas y de plumas

 

“Está cebado y volverá” dijeron

Armaron la trampa

Lo encontraron al dí­a siguiente,

su cuerpo delgado y alto

su hocico fino,

se erizaba y lanzaba ladridos cortos

“Matémoslo” dijo uno

“No” contestó el más grandecito

“es mejor que sufra”

Por entre las varas

le amarraron

las patas delanteras

Maniatado lo dejaron salir

y lo abandonaron en la pradera

al sol

 

“¡Salta como una rana!” dijo uno

¡Como un chapulín!” dijo otro

y rieron todos

Lo vieron perderse entre los huizaches

“Mejor lo hubiéramos vendido a un circo” dijo uno

“Busquémoslo y se lo vendemos a un traficante de animales”

Caminaron por la pradera, subieron al cerro

atentos a todo lo que se moví­a

A la luz de la luna lo vieron

sentado sobre una roca

y escucharon su  aullido, fino y largo

“¡Qué coyote tan bonito!” Dijo uno

“¡Es más que bonito!” Dijo otro

“¡Vamos por él!” Dijo el más grandecito

 

 

 

 

 

LO TRAE del cabestro

su pelo negro

con brillos de azogue

 

La sal alumbra en la mano del hombre

del hombre opaco ante el animal que esplende

 

El golpe de una fruta al caer

hace que se encabrite y resople

 

pero vuelve a su confianza arisca

y estirando el cuello

deposita la flor de su respiración

en la mano


Noticia Biográfica


Horacio Benavides Nació en Bolí­var, Cauca, 1949.

Libros de poemas publicados:

Orí­genes, Las cosas perdidas, Agua de la orilla, Sombra de agua,

La aldea desvelada, Sin razón florecer (Premio Nacional de Poesí­a Instituto Distrital de Cultura de Bogotá, 2001)

Todo lugar para el desencuentro (Premio nacional de Poesí­a Eduardo Cote Lamus, 2005)

De una a otra montaí±a  (Poesí­a reunida, Universidad Nacional de Colombia, 2008)

La serena hierba, antologí­a, Monte ívila, 2011; Sí­laba editores, 2013

Como acabados de salir del diluvio, antologí­a, Universidad Externado de Colombia, 2013

Conversación a oscuras, Frailejón editores, 2014

Bajo la hierba o el cielo, Fundación Arte es Colombia, 2014

Tapiz al revés ¿Dime quién es? Adivinanzas, Sí­laba editores, 2014

íbrete grano pequeí±o, adivinanzas, Imprenta nacional de Colombia, 2015

Su libro La serena hierba recibió el Premio nacional de Poesí­a 2013, del Ministerio de Cultura de Colombia.

Sus poemas han sido traducidos parcialmente al inglés, portugués, italiano y francés.



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