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Quema de papeles en vez de niños: un poema de Adrienne Rich



La siguiente traducción es de Andrés Camilo Torres Estrada (Bogotá, 1986). 

 

Andrés es doctor en Literatura por la Universidad de los Andes, actual profesor de las cátedras de Modernismo y del Seminario de Literatura Latinoamericana de la misma Universidad. En 2010 ganó el concurso de poesía de la Casa de Poesía Silva y en 2018 el concurso nacional de cuento de la Universidad Externado de Colombia. 

 

 

 

Quema de papeles en vez de niños

 

                                                                                 Estaba en peligro de verbalizar mis impulsos morales 

                                                                                 hasta que desaparecieran.

                                                                                 Daniel Berrigan, durante juicio en Baltimore

 

1. Mi vecino, un científico y coleccionista de arte, me llama en un estado de emoción violenta. Me dice que mi hijo y el suyo, de once y doce años, han quemado un libro de matemáticas en su patio. Ha prohibido a mi hijo volver a su casa por una semana, y ha prohibido al suyo dejarla por ese mismo tiempo. “La quema de un libro”, me dice, “despierta terribles sensaciones en mí, recuerdos de Hitler; hay pocas cosas que me molesten tanto como la idea de la quema de un libro”.

 

Allá: la biblioteca, amurallada

con Británicas verdes

buscando de nuevo

en las Obras completas de Durero

MELANCOLIA, la mujer perpleja

 

los cocodrilos en Heródoto

el Libro de los muertos

el Juicio de Juana de Arco, tan azul

siento que es su color

 

y ellos se llevan el libro

porque sueño demasiado con ella

amor y miedo en casa

el conocimiento del opresor

sé que duele quemar

 

2. Imaginar un tiempo de silencio

o de pocas palabras

un tiempo de química y música

 

los vacíos arriba de tus nalgas

trazados por mi mano

o, el pelo es como carne, dijiste

 

una era de largo silencio

 

alivio

 

de esta lengua esta losa de piedra caliza

de concreto reforzado

fanáticos y mercaderes

lanzados en esta costa verde salvaje, arcilla roja

que una vez respiró

en señales de humo

soplo del viento

 

conocimiento del opresor

este es el lenguaje del opresor

 

y sin embargo

lo necesito para hablarte

 

3. La gente sufre terriblemente en la pobreza y se necesita dignidad e inteligencia para superar este sufrimiento. Algunos de los sufrimientos son: un niño no cenó anoche: un niño roba porque no tenía dinero: oír a una madre decir que no tiene dinero para comprar comida para sus hijos y ver a un niño sin ropa forzará lágrimas en tus ojos.

 

(la fractura del orden 

el remiendo del habla 

para superar este sufrimiento)

 

4. Yacemos bajo las sábanas

después de hacer el amor

que nunca hicimos, hablando

de soledad

aliviada en un libro

revivida en un libro

para que esa página

su coágulo y su grieta

aparezcan

palabras de un hombre

en dolor

palabra desnuda

atravesando el coágulo

una mano agarrando

a través de las barras:

 

liberación

 

Lo que pasa entre nosotros

ha pasado por siglos

lo dice la literatura

 

todavía pasa

 

celos sexuales

mano lanzada

lecho golpeado

 

boca reseca

después de jadear

 

hay libros que describen todo esto

y son inútiles

 

Caminas hacia el bosque detrás de casa

en ese campo

encuentras un templo

construido hace mil ochocientos años

entras sin saber

a dónde entras

 

así es con nosotros

 

nadie sabe lo que puede pasar

aunque los libros dicen todo

 

quema los libros rogó Artaud

 

5. Estoy escribiendo en la máquina tarde en la noche, pensando en hoy. Qué bien hablamos todos. Una lengua es un mapa de nuestras derrotas. Frederick Douglas escribió un inglés más puro que el de Milton. La gente sufre terriblemente en la pobreza. Hay métodos, pero no los usamos. Juana, que no podía leer, hablaba una variante campesina del francés. Algunos de los sufrimientos son: es difícil decir la verdad; this is America; no puedo no puedo tocarte. En Estados Unidos solo tenemos el tiempo presente. Estoy en peligro. Estás en peligro. La quema de libros no despierta ninguna sensación en mí. Sé que duele quemar. Hay llamas de napalm en Catonsville, Maryland. Sé que duele quemar. La máquina se ha recalentado, mi boca arde. No puedo tocarte y este es el lenguaje del opresor.

 

***

 

The burning of paper instead of children

 

                                                                                 I was in danger of verbalizing my

                                                                                 moral impulses out of existence.

                                                                                 Daniel Berrigan, on trial in Baltimore

 

1. My neighbor, a scientist and art-collector, telephones me in a state of violent emotion. He tells me that my son and his, aged eleven and twelve, have on the last day of school burned a mathematics textbook in the backyard. He has forbidden my son to come to his house for a week, and has forbidden his own son to leave the house during that time. "The burning of a book," he says, "arouses terrible sensations in me, memories of Hitler; there are few things that upset me so much as the idea of burning a book."

 

Back there: the library, walled

with green Britannicas

Looking again

in Durer's Complete Works

for MELANCOLIA, the baffled woman

 

the crocodiles in Herodotus

the Book of the Dead

the Trial of Jeanne d'Arc, so blue

I think, It is her color

 

and they take the book away

because I dream of her too often

love and fear in a house

knowledge of the oppressor

I know it hurts to burn

 

2. To imagine a time of silence

or few words

a time of chemistry and music

 

the hollows above your buttocks

traced by my hand

or, hair is like flesh, you said

 

an age of long silence

 

relief

 

from this tongue this slab of limestone

or reinforced concrete

fanatics and traders

dumped on this coast wildgreen clayred

that breathed once

in signals of smokes

weep of the wind

 

knowledge of the oppressor

this is the oppressor's language

 

yet I need it to talk to you

 

3. People suffer highly in poverty and it takes dignity and intelligence to overcome this suffering. Some of the suffering are: a child did not had dinner last night: a child steal because he did not have money to buy it: to hear a mother say she do not have money to buy food for her children and to see a child without cloth it will make tears in your eyes.

 

(the fracture of order

the repair of speech

to overcome this suffering)

 

4. We lie under the sheet

after making love, speaking

of loneliness

relieved in a book

relived in a book

so on that page

the clot and fissure

of it appears

words of a man

in pain

a naked word

entering the clota hand grasping

through bars:

deliverance

What happens between us

has happened for centuries

we know it from literature

 

still it happens

 

sexual jealousy

outflung hand

beating bed

 

dryness of mouth

after panting

 

there are books that describe all this

and they are useless

 

You walk into the woods behind a house

there in that country

you find a temple

built eighteen hundred years ago

you enter without knowing

what it is you enter

 

so it is with us

 

no one knows what may happen

though the books tell everything

 

burn the texts said Artaud

 

5. I am composing on the typewriter late at night, thinking of today. How well we all spoke. A language is a map of our failures. Frederick Douglass wrote an English purer than Milton's. People suffer highly in poverty. There are methods but we do not use them. Joan, who could not read, spoke some peasant form of French. Some of the suffering are: it is hard to tell the truth; this is America; I cannot touch you now. In America we have only the present tense. I am in danger. You are in danger. The burning of a book arouses no sensation in me. I know it hurts to burn. There are flames of napalm in Catonsville, Maryland. I know it hurts to burn. The typewriter is overheated, my mouth is burning. I cannot touch you and this is the oppressor's language.


Noticia Biográfica


Adrianne Rich nació en Baltimore, Maryland, en 1929. Poeta, intelectual, feminista y activista. Publicó numeroso libros de poesía, entre los que están A Change of World, Twenty-One Love Poems y The Dream of a Common Language. Murió en San Francisco, en 2012.



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