TEXTOS

Anterior
Volver al inicio
Siguiente


Carlos Andrés Jaramillo



 

 

 

                                                            Poemas de Extinciones y Lo callado

 

 

 

 

Veo crecer una flor hasta su muerte y,

delicado, el atardecer dormita sobre el muro

 

No somos sino lo que acaba

 

(Voz a voz)

 

Todo es sin nombre,

profundo.

 

*

 

Alguna vez

alcanzar la humildad de la lluvia

Que cae, y no teme repetirse.

 

Que es, siempre

celebración de los comienzos.

 

Alguna vez

ser como el niño:

capaz de celebrar la lluvia,

sin tener la sed por excusa.

 

*

 

Llueve,

y la lluvia,

recién nace para quien la ve.

 

Cada lluvia es su caí­da,

Cae por única vez.

 

*

 

 

 

 

Pequeñas costumbres de los animales

 

O asomarse a los ojos del perro

que meditativo, contempla la luz

y, como remoto, devuelve una mirada:

(inquisitiva, cálida)

como quien sabe una verdad

y no la dice, la acalla.

 

Como quien se asoma a sus ojos y piensa:

ese remoto animal.

 

*

 

Todo, como una oración por la vida

rogando, en silencio,

pidiendo por el hecho de ser

 

(Todo, una brevedad que tiembla,

un miedo que palpita)

 

Todo, en ese pájaro que agoniza

en el suelo.

 

*

 

Bajo el frí­o de la noche

el agua tiembla como si corriera.

Pero es el viento quien la agita

 

Cuando cese el viento 

el agua acogerá todas las estrellas.

 

*

 

Entre la nieve y el silencio, hay luz

Y la nieve soporta lo muy leve:

el peso de la vida

sin la esperanza de salvarla. 

 

*

 

Algo no deja de florecer en cada invierno:

un puñado de luz, bajo los árboles. 

 

*

 

Sonidos del árbol: el pájaro y el viento.

 

*

 

Sombras de los árboles,

hay un viento que las mece hacia siempre:

 

el tiempo y su destrucción,

en el lento balanceo de una sombra.

 

*

 

La tormenta hoy

y el pájaro extraviado

acurrucado en la ventana

no es más que un montoncito ya de nieve.

 

Todo es su espera bajo el frí­o

Todo tiembla de intemperie.

 

Todo se asoma al borde en que las cosas dejan de ser.

 

*

 

Quien recoge, en su cuenco, el agua

recoge el tiempo

 

(lo ahonda

lo contiene)

 

Como quien medita y deja de ser alguien

 

Así­, pues

el niño inclinado sobre el pozo

se asoma

por ello

a la eternidad.

 

*

 

 

 

 

Pequeñas costumbres de los animales

 

El gato,

el animal, seguí­a con lento paso

con asombro concentrado

el curso demorado del agua en la pendiente.

 

Tan atento, que apenas notó mí­ presencia. 

 

*

 

Para quien está solo

y oye caer la lluvia en el tejado,

la lluvia se convierte en frí­o,

se convierte en ruido.

En una callada alegrí­a que no le toca.

 

Él, está de otra manera dentro de la lluvia.

La siente, pero ajeno al agua.

 

Así­ el hombre anunciado, marcado,

por la muerte

tocado por la inmensidad. 

 

*

 

Sólo el viento no se refleja en el agua

Sólo el viento acaricia sin quedarse

Sólo él sabe Ser sin mostrase

estar mientras se va

llegar en su irse.

Sólo el viento

o la muerte:

tu ausencia.


Noticia Biográfica


Carlos Andrés Jaramillo nació en Medellí­n en 1986. Es un poeta y narrador colombiano. Tiene estudios en filosofí­a e historia del arte. En el 2014 fue ganador de uno de los Estí­mulos al Talento Creativo otorgado por la gobernación de Antioquia. Ese mismo aí±o publica su primer libro: Extinciones. En el 2015 es elegido ganador en el IV Premio de Poesí­a Joven Ciudad de Medellí­n por su libro: “Lo callado”, que también recibe, en el 2016, una mención especial del Premio Internacional de poesí­a Paralelo Cero, de Ecuador. En el 2017 Publica “Lo Callado” su segundo libro.



Articulos relacionados