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Guillermo Acuña González: poeta de Costa Rica



El origen de la ternura

 

Los paí­ses de la noche

tienen niños

que juegan rayuela en sitios sagrados.

Extienden sus veredictos

en una rockola de buen uso

y palabras tristes,

como cervezas o cielos sin casa.

 

Los artesanos del alma

bailan en cí­rculos

hacia la tarde.

 

Los paí­ses

de la noche

se exilian en el abrazo,

putean el fuego

que viene de los odios,

reclaman lo que les debe el vino

se palabrean con la angustia

se ponen ponzoñosos

y tiernos

y nada gritan, lo ahogan todo.

 

Los paí­ses,

nos duelen

cuando apretamos el puño

y los abuelos y abuelas

ya no saben que hacer

con tanta furia,

se acurrucan en el arbusto más profundo.

 

Los paí­ses de la noche

tienen poetas que los cuidan.

Los arrullan con santos

paisajes,

soles,

almas

jaguares.

 

Con esos alcoholes sudorosos

y justos,

sus libros que lo curan todo,

son guerreros ellos.

 

Los poetas de esos paí­ses pequeños

los defienden

y perdonan,

pero les duele

que no puedan respirar por las mañanas,

y sus almas mientan

así­ como se acaba la felicidad

en un oficio de guerra.

 

Inocentes, amados de la noche.

 

Los paí­ses no tienen retorno,

se lustran sus zapatos

con los que irán al despeñadero,

esconden sus cerros sagrados

encierran a sus arcángeles,

le roban las esquinas

a la mano y el muslo,

tiran a la hoguera

los libros prohibidos,

se rien de la sal

que cubre sus costas.

 

Estos sujetos flací­dos y largos

se exhiben en marchas militares

Himnos épicos

canciones de sol,

Pero no pueden,

ni siquiera

susurrarle

una estrofa a la ternura.

 

Se desdicen a si mismos,

no tienen problemas de identidad,

no saben quien son,

 

Se jactan de robarme el amor,

el silencio

la espalda que anhelo tanto

la delicia de un atol

la tortilla

el zapato en el barro

el copal mas lindo de la ofrenda

la voz turbia en el teléfono

Anunciando el golpe

en el centro de la caricia,

Las manos del niño

y su lápiz

la mujer que muere en su frontera.

 

Los paí­ses de la noche

tienen mounstruos

que a menudo nos inventan.

 

 

 

 

La quema

“En 1966, grupos de radicales costarricenses se apostaron para hacer hogueras y quemar discos y material impreso de Los Beatles en rechazo a las mal interpretadas palabras de John Lennon acerca de que los Beatles eran mas populares que Jesucristo” 

                                                            www.archivosbeatles.com

 

Vida,

ya ves

no es fácil

el laberinto del poeta.

 

He sido acusado

por la asociación ciudadana antiblasfemias

porque en mis poemas

he dicho

cintura,

espalda,

territorio.

 

Me ha sido comunicado,

todos mis poemas

serán quemados en acto público

en la avenida central,

ahí­ donde canta la noche.

 

Para salvarme, salvarlos,

le he suplicado a Nat Cole

que me refugie en su voz de espuma

que viene y va,

me cante suavecito

“el día que me quieras”.

 

He corrido a resguardarme en vos

vida,

en tus horas frescas

y cuerpo de rocí­o.

 

No he tenido éxito.

 

Todo está listo:

La avenida, el fuego,

los canallas que alguna vez quemaron discos

y se aprestan ahora

dejar en cenizas

lo que le escribo a mis condenas.

 

 

 

 

Sunday Bloody Sunday

 

Un dolor

nos mueve

como placas tectónicas.

 

Hemos descubierto el fuego,

y tres niños menos

en las cuentas del invierno.

 

Llueve,

adentro

el más incierto

de los climas.

 

Cierta canción de cuna

se apaga

en el corazón.

 

 

 

 

Flores de época

 

Buscará fijar

en 8 mm

la vez

que quiso

y pudo.

 

Pintará

ración,

besos,

ternura,

un tanto de sal

en su garganta.

 

Bailará con su sombra

un set completo

con los mejores boleros.

Gritará con Socrates

ese gol hermoso

y lleno de claves de sol

un lejano 82.

 

La calle

ancha

al paso

de las horas,

abre y cierra

pasos pequeños.

 

Los derriba.

 

Porque se hace

patria

en lugares

que huelen a clausura,

de eso no se habla

en ningún manual

y las cosas pétreas

no se abrazan,

aunque quisiera.

 

Porque la mano

toma el papel,

resuelve trazos:

 

Hay flores

que podrí­an

oler distinto,

al menos hoy.

 

 

 

 

Bésame mucho

 

Crecí­

con los aromas

del embiste,

sus objetos de culto.

 

La detonación exacta

de ciertos instrumentos de viento

apilados como niños

en las viejas orquestas de época.

 

Debí­ nombrarme

de cualquier forma:

concha acústica,

ojos latitud oeste,

la comisión de la verdad

a punto de emitir un juicio

sobre mis manos

en cualquier pierna,

abierta

como tu boca.

 

Tan azul.

 

 

 

 

Buena Vista Social Club

 

Un aire a sal

renquea

el son.

El olor del bajo

marca tiempo:

Punteado,

blanco y negro,

malecón

los labios.

 

 

 

 

Los relojes de Dalí­

 

Una marca precisa

motor

bují­a

afuera

pasa la pluma

por los cuerpos.

Distancia

nudo

voz

de

los

colores

suave

viento

sobre

pasto

viento

sobre

pasto

viento.

 

 

 

 

Hat Trick

 

I

el vidrio humea,

desviste:

huella impenetrable

casi camino,

olor a libro terminado.

 

II

No me des

a probar

la sal

de tus heridas.

 

III

Una de éstas noches

saldré a buscar

tu sonido.

Arriar banderas,

es lo que queda.

 

 

 

 

Ballet nacional

                                                            A Jenny

 

Amémonos amor,

pongámonos viejos.

 

que el olor de la madera

nos declare

tal batalla.

nos encuentre desnudos

y bailando

en un viejo teatro en Madrid.

 

Amémonos amor

hasta el final

de esa foto.

 

Todo lo que viene

en colores envueltos

como tu luz.

 

Como lo opaco

de tu luz

 

Como luciérnagas

a punto de encenderse.

 

 

 

 

La fugitiva

 

Corre amor.

 

A punto

están

de cerrar

la frontera.

 

No podrás

cruzarla

ni por aguas

ni montaña.

 

No tendrás descanso.

 

No dirás

penas

con labios divinos.

Ni con esta dureza organdí­,

ni con tu cuerpo descalzo.

 

¿Para donde ira tu corazón?

 

Deberás volver

a tus viejos

boleros,

mordisquear

sus oscuridades

sin mis horas.

 

Entonces:

 

¿Debajo

de cual marco,

esperas

que pase

el temblor

que soy en vos?

 

Corre amor.

 

Hay juramentos

que caducan

como besos.


Noticia Biográfica


Guillermo Acuí±a González (Costa Rica, 1969).  Sociólogo y escritor Costarricense.  Perteneció al Taller de Literatura Activa Eunice Odio entre 1990 y 1993.  Ha publicado Programa de Mano (2008),  En Cuerda Floja (2014). Ambos con Editorial Arboleda, Costa Rica. Amares (2014), publicado por Editorial Ixchel, Honduras, En Ninguno de tus mapas (2015) y VOSTOK (2016), ambos publicados por Metáfora Editores, Guatemala. Una selección de sus poemas denominada “El fin de los dí­as” fue publicada por Editorial Alebrije, Costa Rica, en formato artesanal (2013).

Ha sido publicado en las antologí­as “Instrucciones para salir de un cementerio Marino” del taller de literatura Activa Eunice Odio, en 1992; “Sostener la Palabra. Antologí­a de Poesí­a Contemporánea costarricense, Editorial Arboleda, 2008; Antologí­a Poesí­a del Encuentro, 2010, todas editadas en Costa Rica y la Memoria del XII Festival Internacional de Poesí­a de Quetzaltenango, en homenaje a la Vida y Obra de las personas desaparecidas en Guatemala.  En el aí±o 2013 fue  incluido en una edición especial de la publicación hispanoamericana Otro Lunes, editada en Berlí­n, Alemania, como parte de una selección de poesí­a centroamericana. En el aí±o 2014 fue incluido en la publicación literaria Rayuela, del Diario El Péndulo, en Chiapas, México, como parte de una selección de poesí­a costarricense. En ese mismo aí±o, trabajos suyos fueron incluidos en la edición especial de la Revista Apócrifa Conjetura, dedicada al Festival Internacional de Poesí­a de Costa Rica. En el 2016 fue incluido en el espacio cultural La Guardarraya, del Diario Dí­a a Dí­a News, publicado en Los Angeles, California.

Ha sido publicado en espacios virtuales dedicados a la poesí­a y la creación literaria, como afinidades electivas, capí­tulo Costa Rica, La Ratonera, Costa Rica y Letras Uruguay (Uruguay).

Mantiene inéditos los libros  de poesí­a “Acto de construcción” (2012), “Para cuando regrese” (2013),En Busca del Fuego (2015) y el libro de cuentos “Por Vivir en Quinto Patio” (2015).

Ha participado en encuentros y festivales internacionales de Poesí­a: Encuentro Internacional de Escritores Isaac Felipe Azofeifa, en San José, Costa Rica en 2010; En el IX festival Internacional de Poesí­a, realizado en San José, Costa Rica en  2010; en el Festival Enamórate de tu ciudad, en San José, Costa Rica, en marzo de 2011,  en el Festival Nacional de las Artes (FINA) , en Turrialba, Costa Rica, en Marzo de 2011, en el X Festival Internacional de Poesí­a, en San José Costa Rica, en Mayo de 2011, en el IX y XI y XII  Festival Internacional de Poesí­a de Quetzaltenango, en Guatemala, en agosto de 2013,  2015 y 2016, en el IX Festival Internacional de Poesí­a de Barranquilla, Colombia en 2016 y en VI Encuentro Internacional de Poesí­a Tierra de Poetas, San Ramón de Alajuela, Costa Rica, en Agosto de 2013.  En octubre de 2013 participó en San Carlos de Nicaragua, del Encuentro de Poetas Costarricenses y Nicaragí¼enses por la hermandad y la solidaridad entre los pueblos. En noviembre de 2013 formó parte del II Festival Centroamericano de Poesí­a realizado en Chinandega, Nicaragua. En mayo de 2015, fue invitado a la Feria Internacional del Libro de Xela, en Guatemala, donde presentó su libro Amares e impartió una charla sobre Migraciones en Centroamérica.



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