TEXTOS

Anterior
Volver al inicio
Siguiente


"Ha pasado el tiempo como una lluvia": poemas de David Cortés Cabán



                                                            De Una hora antes (1990)

 

De cara al sol exactos como tigres

 

Desde esta ventana los veo partir.

Celosos van,

jóvenes son aún

la luz del sol no los fatiga.

A la intemperie van,

suben por la orilla del tiempo y su jornada.

Como camaleones tendidos a la sombra

los veo cada mañana

de cara al sol,

exactos como tigres.

No los hieres el encomio ni la infamia,

ni el esplendor fugaz del amor o la fama.

Soberbios van. No hablan.

Conocen, pero callan.

Contra el azul barroco se alzan como águilas.

Un dí­a vuelven tras el susurro claro de sus pasos.

para habitar la casa y sus rincones,

desnudos como presentimientos,

sin recelos, bajo el alba.

 

 

 

 

Obstinados prefieren no creer

 

Los que vuelven

desean hallar las cosas en su sitio.

Se traicionan.

Obstinados prefieren no creer

que el tiempo y la memoria engañan.

No quieren ver el indolente gesto

de los que entran y salen por sus vidas.

Alelados,

como pájaros raros,

se tienden al borde de la tarde

a buscar entre el acre de su premoniciones

una voz que les diga que no están solos.

 

 

 

                                                            De El libro de los regresos (1999)

 

XVI

 

Padre

toda la noche ha estado nevando

Despiadado ha sido este invierno

imposible llegar a esta ciudad

Yo no hago otra cosa

que contemplar las calles iluminadas

con tanto esplendor

tanta luz contra la oscuridad que me habita

No encuentro sus pasos

bajo un cielo de estrellas tan altas

Enfermo de sol y del rí­o que me lleva

contemplo esta nieve caer

con la oscura conciencia

del que ha malgastado su tiempo

parado en las esquinas de las calles

mirando cómo pasa la vida.

 

 

 

 

XXLX

 

Dí­a

instante del diminuto rí­o

que roza tu cuerpo

avecilla que nos distrae

mientras caminas sin volver la mirada

solo entre el silencio y la avecilla

y esas palabras

imágenes que nacen y desaparecen en la noche

cuando las ciudades se desbordan

y los muertos navegan lentamente

ataviados con cintas de colores

para el último viaje.

 

 

 

                                                            De Ritual de pájaros: Antologí­a Personal (2004)

 

Observa cómo el ruiseñor

 

Observa cómo el ruiseñor

deja en el aire su trino

y no tiene edad

y gira y baila y resplandece

Baja al jardí­n y oye su canto

es para ti y para ese que pasa

y tiende su mano febril

Este es el gran momento

siente su garganta

que entra con su trino

de altas resonancias

porque todos los ruiseñores son libres

y llegan y se alzan como hermosos relámpagos

y son un gran amor

y nos miran de reojo y ahuyentan nuestra soledad.

 

 

 

Regreso

                                                            a Juany / a Pedro

 

No siento el mar

no veo la isla que me vio nacer

otra va y viene ante mis ojos

recoge mi último deseo

no tiene por que volver pero vuelve

busca mi vida creo busca mis dí­as mis gestos

pero ha pasado el tiempo como una lluvia

que de pronto nos revela

la ilusión de lo que un dí­a fuimos

un simple deseo escapado en el aire

amargo debe ser el olvido pero cierto

sobre estos mismos árboles hoy vuelan otros pájaros

siluetas en la luz que atraviesa la mañana

un caballo cruza el horizonte

y el cantí­o de unos gallos se esparce en el viento

las mismas casas vuelven o están lejos

abren sus ventanas para que el tiempo me despierte

pero no estoy aquí­ no pueden encontrarme

mi alma se extraví­a en otro bosque

un lugar donde arde un fuego inexplicable

otro paisaje vuelve y me retiene

ignoro si es real lo que vieron mis ojos.

 

 

 

                                                            De Islas (2011)

 

La mariposa

 

Este mismo lugar

convento de los monjes

en este patio donde la luz de agosto se reclina

la mariposa brilla y se detiene

como un detalle sobre la flor

más roja del jardí­n

no la mueven mis gestos

y parece que quisiera contarme

alguna historia de algún remoto valle

donde tiemblan sus alas

como un lucero entre las nubes

del universo que girando pasa.


Noticia Biográfica


David Cortés Cabán nació en Arecibo, Puerto Rico, 1952. Posee una Maestría en Literatura Española e Hispanoamericana de The City College (CUNY). Fue maestro en las Escuelas Públicas de Nueva York y profesor adjunto del Departamento de Lenguas Modernas de Hostos Community College of The City University of New York. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Poemas y otros silencios (1981), Al final de las palabras (1985), Una hora antes (1991), El libro de los regresos (1999), Ritual de pájaros: antología personal (2004), Islas (2011), Visión poética en tres libros de Alfredo Pérez Alencart (2017), y Lugar sin fin (2017). Reside en Nueva York desde 1973.



Articulos relacionados