TEXTOS

Anterior
Volver al inicio
Siguiente


Héctor Aníbal Caldera, poeta venezolano



En la panadería

 

Todas las mañanas 

arrastras vencidas telas 

con desvencijados ojos 

hablas a solas

 

-mentira

 

lo que mueves 

no es tuyo 

lo que señalas 

murmura adentro

 

Emerges como luna 

en cada desválido detalle

 

Te reverencio 

no sólo por ser 

sino por las olas que traes

           aún en mí            

           buscan orilla

 

 

 

Prescripción médica

 

Reconcomiar proviene de reconcomio 

en dosis periódicas

            úlcera gástrica

 

se me antoja poca valoración de sí 

aunque estoy harto de diagnósticos 

hay suficientes picos de loro en las vallas 

además, quejarse resulta otra rutina para el desagüe

 

indispensables las cosas sencillas 

humanas

            barrer la casa agua para las plantas

            atender a la vecina

            aceptar lo que no me había atrevido

            conversar sobre lo que haremos hoy

 

En una palabra 

en dosis periódicas

 

           . . . . . . . . . . . . . . . . . . . *

 

 

 

 

 

 

 

* Si deseas puedes precisar la prescripción

 

 

 

La adicción

 

Como la rata o los insectos 

merodea 

enseña sus dientes tenaza 

en territorios ya conocidos 

insiste en aquello que fue superado

 

las mismas acrobacias de siempre 

de naturaleza plástica 

con su pasión de anime

 

subasta los anhelos 

pregunta qué preguntar 

ante las compuertas del desagüe

 

Por un instante 

la lucidez insinúa presencia

 

Mi ánimo sólo 

alcanza a girar la manivela

 

 

 

Sobredosis

 

Al visitar el museo insisto en devolverme

sin saber en cuál cuadro germinar

 

¿Construiría con sentido de árbol o me dejo llevar por ríos y océanos?

 

¿A qué viene preguntar?

 

Tengo presente que lo infalible se quiebra

¿Acaso decidir va en línea recta

para qué escondo la mano si quiero tocar

qué olores impactan mi sentir

quién dice que al vestirme oculto mis sombras?

 

También traigo la pregunta del profesor

           ¿Hacia dónde enrumbas tu esfuerzo?  

 

o la reflexión del poeta

           Creo en el mundo como en una margarita

           porque lo veo. Pero no pienso en él

           porque pensar es no comprender…

 

entonces viene la sentencia

           Las respiraciones de cada quien están contadas

 

Tantos cuadros

le construyen una Muralla a mi circularidad

 

Hoy

           cierro los ojos

           y dejo de calcular

 

 

 

Detalles

 

De pronto un aleteo

quizá gorrión

hacen brotar paisajes

           abre la puerta la Sra. del bar

           intenta tararear melodías que congregan

 

           Aún aturdidos nos emplaza a la mesa

vinimos a rastras tras la tierra mutilada

invasivas penurias se reiteran en los pozos secos

 

Hoy no se pinta ni se llevan colores

se hacen bocetos al carbón

se respira precariedad para concebir

           y de nuevo la Sra.

           esta vez maltratada

no sabemos de su dolor

menos aún de la fe implícita en las cosas

 

Podríamos dibujar un –Amanecer

 

Y vuelven los pájaros al balcón

la algarabía sigue en el bar

           ella sale con pan viejo desmenuzado

           ese runruneo prodiga tibieza

           lo esparce

por un instante se respiran gotas de océano

hay detalles que pueden ser mantras

sus efectos son veraces

 

No importa el aspecto ni la mesa congregante

tal aleteo logra pervivir

           la Sra. del bar también se sienta

           entre bocetos de su amanecer

 

 

 

Quinta La Manguera

 

Bóveda de mangos   silente presencia

           resguarda la niñez con su griterío de fruta

           lágrimas recogidas en los racimos del árbol

           la neblina se filtra en las tercas consonantes

           mientras jugamos al escondite

al caminar por la calle pregunto por el cielo

           vuelvo a preguntar por heridas que no tengo

           el canto de los huesos queda resguardado

           con mi padre reposando en las venas

 

ahora mis ojos despiertan el trote de los caballos

aunque llevo la fatiga de antiguas sensaciones

se anuncia el acto de atravesar el patio y enterrar piedras

 

de pronto largas nubes de la fruta

un niño distinto a mí me saluda

empiezo a orar sin saber por qué

 

la engañosa protección del verbo se desprende de la pulpa

 

la verticalidad desafía

 

el niño trepa y saluda

 

                                                                                                             a Ernesto Aníbal 

                                                                                                             antes de ser semilla 

                                                                                                             y mucho después

 

 

 

Confidente mesa

 

Las pieles mueven trazos

en la confidente mesa

 

te atreves a abrir paisajes

con las fotografías en blanco y negro

                                deslizadas entre tus muslos

 

¿A qué viene preguntar por Amanda?

no sé cómo narrarlo

 

mientras te marchas

van precipitándose las acuarelas

 

Vuelves

y la mesa no se fatiga


Noticia Biográfica


Héctor Aníbal Caldera (Caracas, 1961), ha participado en talleres de poesía con Edda Armas, Armando Rojas Guardia y Cecilia Ortiz. Forma parte del grupo poético El Ojo Errante. Publicó el poema en inglés “-… decade”, en la revista Perspectives Georgia Tech International Festival Booklet 1990, Atlanta. Publica poesía en portales como La Parada Poética, Inspirulina-Stand Up Poetry, así como artículos en Ideas de Babel. Es co-autor del libro Miradas y Palabras sobre Caracas, editado por Una Sampablera por Caracas en 2013, y de Jamming 102 Poetas, editado por Oscar Todtmann editores en 2014.

También es autor del libro Vigilia en la desmesura, editado por Oscar Todtmann editores en 2017. Tiene un libro inédito titulado Entre imagos. Disfruta de participar en recitales y lecturas. Le gusta trabajar elementos poéticos, junto con lo metafórico, en el ámbito organizacional y en el social.

Es Ingeniero Agrónomo (Universidad Central de Venezuela) de profesión. Luego de tener experiencia profesional, gerencial y social, cursó estudios en Asesoramiento y Desarrollo Humano en la Universidad Simón Bolívar. Se formó como Psicodramatista, Coach y Master en PNL. Se desempeña como Coach y Consultor Organizacional. Es Director de Imago Consultores, firma que fundó en 1999.



Articulos relacionados