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Selección de "Il lavoro della malinconia" de Paolo Lanaro



El libro Il lavoro della malinconia (Vicenza: La locusta, 1989) está dividido en seis apartados. El tercero lleva el mismo tí­tulo general y está compuesto de dieciocho poemas. De él se ofrece la traducción de los cuatro primeros realizada por Eduardo Domí­nguez.

 

Eduardo Domí­nguez (Logroño, 1958) es licenciado en Filologí­a Románica y profesor de lengua y literatura (francés/español). Ha ejercido su profesión en diferentes paí­ses europeos como Francia, Italia, Polonia o Hungrí­a y en la actualidad reside en Palermo (Sicilia).

 

 

I

 

í‰rase un hombre que en lugar de alma

tení­a un paso de danza.

Pasaba por los patios, afilaba las piernas

de los niños y a los viejos les embutí­a

los músculos.

Vivió la vida como un eterno tiovivo

y siempre regresó al punto de partida.

Una béguine en un lago dorado.

Un zapato polvoriento. Conseguí­a mantenerse

en equilibrio incluso sobre la arista

de un canto.

Hasta que decidió superar el lí­mite.

Entonces en la oscuridad rodó,

como saltar a la comba.

 

***

 

I

 

C´era un uomo che al posto dell´anima

aveva un passo di danza.

Passava per i cortili, arrotava le gambe

dei piccoli e ai vecchi rimpolpava

i muscoli.

Visse la vita come un’eterna giostra

e sempre ritorní² al luogo di partenza.

Una beguine su un lago dorato.

Uno stivale impolverato. Riusciva a stare

in equilibrio perfino sulla punta

di un ciottolo.

Finché decise di superare il limite.

Allora nel buio ruzzolí²,

come saltare la corda.

 

 

 

II

 

Una larga pluma azul, desproporcionada

con el resto, y un nervio verde. Un par de tijeras

vivas que remontan una escuadra

con los centí­metros borrados.

Una serie de peras alineadas verticalmente,

la última solo esbozada

y más parecida a una campánula que a un fruto.

Una manada de saurios trota

en el polvo del cuadro.

Esto puede ser alusivo: una sombra dentro

de otra sombra como una impresión

o una verdad ulterior.

A saber, una lacónica densidad, el velo mí­nimo

[creado

por el aliento húmedo de los Saurios.

 

***

 

II

 

Una lunga penna blu, sproporzionata

al resto, con un nervo verde. Un paio di forbici

vive che risalgono una squadra

coi centimetri scomparsi.

Una serie di pere allineate verticalmente,

l´ultima solo tratteggiata

e pií¹ simile a una campanula che a un frutto.

Un branco di sauri trotta

nella polvere del quadro.

Questo puí² essere allusivo: un´ombra dentro

un´altra ombra come un´impressione

o una verití  ulteriore.

Cioí¨, una lacónica densití , il velo minimo

[creato

dal fiato umido dei Sauri.

 

 

 

III

 

La primera cosa es recordar

el contenido de la frase: el tiempo

ha pasado como una ardilla.

La segunda es ordenar dos frases

sucesivas: el tiempo ha pasado etcétera,

de cada tejado gotea una soledad.

La tercera es una metáfora:

la ardilla joven soy yo.

La cuarta una especie de paralogismo

en forma poética: subsistió un tiempo vací­o

en el yo de la ardilla.

La quinta alude al concepto:

¿cuál es mi rama hereditaria?

 

***

 

III

 

La prima cosa í¨ ricordare

il contenuto della frase: il tempo

í¨ andato come uno scoiattolo.

La seconda í¨ ordinare due frasi

in sequenza: il tempo í¨ andato eccetera,

da ogni tetto gronda una solitudine.

La terza í¨ una metafora:

lo scoiattolo giovane sono io.

La quarta una specie di paralogismo

in forma poetica: rimase un tempo vuoto

nell´io dello scoiattolo.

La quinta riguarda il concetto:

qual í¨ il mio ramo ereditario?

 

 

 

IV

 

Difumina la sombra del japonés y ahora

los dedos proyectan un ciervo que acaba

de salir de su guarida y husmea los nudillos

como si fueran frambuesas.

Luego el ciervo escapa y aparece la señora oca,

estúpida y chata, hambrienta de palabras

sin entender nunca nada.

Luego un duro conejo expresionista,

luego un abeto, luego una mujer torcida

que se despide de un hombre.

¿Y luego? Regresa el japonés,

pero esta vez más pálido y con el ojo

que observa de soslayo.

Con garbo levanta un tapete negro

y a todos les pregunta cuál es

la imagen más real de la vida,

si una oscura sarta de nudos

o una sombra.

 

***

 

IV

Sfuma l´ombra del giapponese e ora

le dita proiettano un cervo che í¨ appena

uscito dalla tana e annusa le nocche

come fossero lamponi.

Poi il cervo scappa e appare la signora oca,

stupida e piatta, affamata di parole

che non riesce mai a capire.

Poi un duro coniglio espressionista,

poi un abete, poi una donna sbieca

che dice addio ad un uomo.

E poi? Ritorna il giapponese,

ma stavolta pií¹ pallido e con l´occhio

che osserva in trí lice.

Con garbo solleva un tappeto nero

e a tutti domanda quale sia

l´immagine pií¹ vera della vita,

se una scura filza di nodi

o un´ombra.


Noticia Biográfica


Paolo Lanaro nació en 1948 en Schio, un pueblo del norte de Italia perteneciente a la provincia de Vicenza, en cuya capital homónima vive. Ha sido profesor de filosofí­a en varios institutos de enseí±anza de esta provincia de la región del Véneto y ha publicado algunos libros de poesí­a como L’anno del secco (1981), Il lavoro della malinconia (1989), Luce del pomeriggio e altre poesie (1997), Giorni abitatti (2002) y Diario con la lampada accesa (2005).



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