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Tres poemas de Anne Sexton



Noticia biográfica

 

Sandra Santos (Portugal, 1994). Estudiante, poeta, escritora y traductora. Licenciada en Lenguas y Relaciones Internacionales (Universidad de Oporto), En el presente, está adquiriendo el máster en Estudios Editoriales (Universidad de Aveiro). Participa en diversos proyectos culturales, artísticos y literarios. Traduce del portugués e inglés al español y del español e inglés al portugués. Sus traducciones están publicadas en Portugal, España y América Latina, en los blogs y revistas “Cuaderno Ático”, “Buenos Aires Poetry”, “escamandro”, “Círculo de Poesía”, “Poesia Vim Buscar-te”, “Otro Páramo”, “La Raíz Invertida”, “mallarmargens”, “Bitácora de vuelos”, “Emma Gunst”, “Enfermaria 6” y “El Coloquio de los Perros”. Comparte su labor poética y artística en su blog.   

 

 

                                                                                

                                                                                        *La traducción fue hecha por Sandra Santos.

 

 

Aspirando a morir

 

Ya que preguntas, en la mayoría de los días, no consigo recordar. 

Camino con mi ropa, desarrugada de ese viaje. 

Luego retorna el deseo más innominable. 

Incluso entonces no tengo nada en contra de la vida. 

Conozco bien las hojas de hierba que mencionaste,

el mobiliario que dispusiste bajo el sol.

 

Pero los suicidas tienen un lenguaje especial. 

Como los carpinteros ellos quieren saber con cuáles herramientas 

ellos nunca preguntan por qué construir.

 

Por dos veces me declaré simplemente, 

poseí el enemigo, devoré el enemigo, 

le robé su habilidad, su magia.

 

De ese modo, pesada y pensativa, 

más caliente que el óleo o el agua, 

reposé, salivando con la boca abierta.

 

No pensé en mi cuerpo expuesto a la aguja. 

Incluso la córnea y la orina sobrante se fueron. 

Los suicidas han traicionado ya el cuerpo.

 

Mortinatos, ni siempre mueren, 

pero, atónitos, nunca olvidan una droga tan dulce 

que incluso los niños la mirarían y sonreirían.

 

¡Invertir toda la vida bajo tu lengua! – 

eso, por sí mismo, se vuelve una pasión. 

La muerte es un hueso triste; tullido, tú lo dirías,

 

y ella aún me espera, año tras año, 

para tan delicadamente deshacer una antigua herida, 

y sustraer mi suspiro de su terrible prisión.

 

Allí balanceados, los suicidas a veces se conocen, 

furibundos con el fruto, con la luna excitada, 

abandonando el pan confundido con un beso,

 

dejando la página del libro distraídamente abierta, 

algo no dicho, el teléfono descolgado 

y el amor, o lo que haya sido, una infección.

 

*  

 

Wanting to Die

 

Since you ask, most days I cannot remember.

 I walk in my clothing, unmarked by that voyage. 

Then the almost unnameable lust returns. 

Even then I have nothing against life. 

I know well the grass blades you mention, 

the furniture you have placed under the sun.

 

But suicides have a special language. 

Like carpenters they want to know which tools 

they never ask why build.

 

Twice I have so simply declared myself, 

have possessed the enemy, eaten the enemy,

have taken on his craft, his magic.

 

In this way, heavy and thoughtful, 

warmer than oil or water, 

I have rested, drooling at the mouth-hole.

 

I did not think of my body at needle point. 

Even the cornea and the leftover urine were gone. 

Suicides have already betrayed the body.

 

Still-born, they don’t always die, 

but dazzled, they can’t forget a drug so sweet 

that even children would look on and smile.

 

To thrust all that life under your tongue! – 

that, all by itself, becomes a passion. 

Death’s a sad bone; bruised, you’d say,

 

and yet she waits for me, year after year, 

to so delicately undo an old wound, 

to empty my breath from its bad prison.

 

Balanced there, suicides sometimes meet, 

raging at the fruit a pumped-up moon, 

leaving the bread they mistook for a kiss,

 

leaving the page of the book carelessly open, 

something unsaid, the phone off the hook 

and the love whatever it was, an infection.

 

 

 

Soñando con los senos

 

Madre,

raro rostro de diosa 

sobre mi casa de leche, 

ese delicado asilo, 

yo te devoré. 

Todas mis necesidades te tragaron 

como si fueras comida.

 

Lo que me diste 

lo recuerdo en un sueño: 

los brazos pecosos envolviéndome, 

la risa en algún lugar sobre mi sombrero de lana,

los dedos de sangre atando mis zapatos, 

los senos colgando como dos murciélagos, 

precipitándose sobre mí, 

hasta doblarme.

 

Los senos que conocí a medianoche 

sacuden ahora en mí como la mar. 

Madre, llené la boca de abejas 

para evitar comer 

y eso no te hizo bien. 

Finalmente amputaron tus senos 

y la leche se derramó 

en las manos del cirujano 

y él los abrazó 

yo se los retiré 

y los planté.

 

Te puse un candado, 

en ti, Madre, querida muerta humana, 

para que tus grandes campanas, 

aquellos queridos ponis blancos, 

puedan ir galopando, galopando, 

a donde sea que estés.

 

* * *

 

Dreaming the Breasts

 

Mother, 

strange goddess face 

above my milk home, 

that delicate asylum, 

I ate you up. 

All my need took 

you down like a meal.

 

What you gave 

I remember in a dream: 

the freckled arms binding me, 

the laugh somewhere over my woolly hat, 

the blood fingers tying my shoe, 

the breasts hanging like two bats 

and then darting at me, 

bending me down.

 

The breasts I knew at midnight 

beat like the sea in me now. 

Mother, I put bees in my mouth 

to keep from eating 

yet it did no good. 

In the end they cut off your breasts 

and milk poured from them 

into the surgeon’s hand 

and he embraced them. 

I took them from him 

and planted them.

 

I have put a padlock 

on you, Mother, dear dead human, 

so that your great bells, 

those dear white ponies, 

can go galloping, galloping, 

wherever you are.

 

 

 

Amarillo

 

Cuando hagan girar el sol 

de nuevo voy a plantar niños 

bajo él, voy a encender mi alma 

con un fósforo y dejarlo cantar, voy a 

tomar a mi madre y la enjabonaré, voy a 

tomar mis huesos y pulirlos, voy a 

aspirar mi pelo viejo, voy a 

pagar las deudas de mis vecinos, voy a 

escribir un poema llamado Amarillo y poner 

mis labios abajo para beberlo, voy a 

alimentarme con cucharadas de calor y 

toda la gente estará en casa jugando 

con sus alas y el planeta se 

estremecerá con todas esas sonrisas y 

no habrá veneno en ninguna parte, no habrá plaga 

en el cielo y habrá un caldo materno 

para toda la gente y nosotros 

nunca moriremos, ninguno de nosotros, seguiremos adelante

¿así es, no?

 

* * *

 

Yellow

 

When they turn the sun 

on again I’ll plant children 

under it, I’ll light up my soul 

with a match and let it sing, I’ll 

take my mother and soap her up, I’ll 

take my bones and polish them, I’ll 

vacuum up my stale hair, I’ll 

pay all my neighbors’ bad debts, I’ll 

write a poem called Yellow and put 

my lips down to drink it up, I’ll 

feed myself spoonfuls of heat and 

everyone will be home playing with 

their wings and the planet will 

shudder with all those smiles and 

there will be no poison anywhere, no plague 

in the sky and there will be a mother-broth 

for all of the people and we will 

never die, not one of us, we’ll go on 

won’t we?


Noticia Biográfica


Anne Sexton (1928 - 1974)



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