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La poesía se burla de los médicos – Robinson Quintero Ossa



En cada envío de La poesía se burla, el poeta colombiano Robinson Quintero Ossa nos muestra un poema —acompañado de una breve reflexión— que alude satíricamente a alguna realidad de su país. En esta ocasión, el poeta se burla de los médicos.

 

                              Neuropatillo

 

                              Este especialistito Casualidad, galeno

                              por vicio, ha visto a nuestro Hume-Wundtiano, cuando

                              le pregunta algún cliente: “Y esto, doctor, es bueno?”,

                              responder: “Eso dicen”…, y seguir trabajando.

 

                              –El oro de la tarde está de fondo, y las

                              lumbres le transparentan el perfil ignorante:

                              la barba de la carne le idiotea hacia atrás

                              lo que la barba en pelo le enmema hacia delante–

 

                              Y es de verle, lorito, cuando algún pobre cliente

                              le suplica: “Doctor, ¿y será bueno esto?”,

                              tomar un aire escéptico, contestar displicente:

                              “Eso dicen”, reír, y cobrar por el jesto.

 

Si los poetas, mientras escriben, se ríen de lo que escriben, Juan Ramón Jiménez debió reír mucho componiendo los alejandrinos de “Neuropatillo”, así como yo, también con ganas, río ahora leyéndolos. Sirve este poemilla para alivio de enfermedades pasajeras, crónicas y terminales, sin necesidad de embrollados papeleos burocráticos, sin obligación de largas filas en los pasillos de los consultorios, sin riesgo de inciertos paseos de hospital en hospital. Una dosis de sus versos, de tanto en tanto, es beneficiosa para el mal humor, la neurosis destemplada y las sosas monotonías sin excitación. No olviden nunca esto: la poesía lo-cura. Claro está, tal vez el lector piense que para su mal no basta mi recetario de botica poética y acuda a ciertos “neuropatillos”, indolentes y majaderos, del negocio de la salud pública. ¡Mucho cuidado! Mejor afíliate, si puedes, a la medicina privada. Eso sí, en ese caso, sigue el consejo de Millôr Fernándes: “Cuando un médico te diga que no tienes más de tres meses de vida, dile que no tienes con qué pagar la cuenta. Te dará más de tres meses de vida”. La poesía se burla, yo me burlo con ella.


Noticia Biográfica


Robinson Quintero Ossa es poeta, ensayista y periodista literario. Licenciado en Comunicación Social y Periodismo por la Universidad Externado de Colombia. Libros de poemas: De viaje (1994), Hay que cantar (1998) y La poesí­a es un viaje (2004). Ediciones Catapulta publicó en 2006 su breve antologí­a de oficios El poeta es quien más tiene que hacer al levantarse, y La Universidad Externado de Colombia, en 2013, en su colección “Un libro por centavos”, la selección de poemas Los dí­as son dioses. Ha publicado libros de investigación literaria y de periodismo literario. Sus obras de ensayo son: “Un panorama de las tres últimas décadas” para el libro Historia de la poesí­a colombiana (2009), junto a Luis Germán Sierra, y Libro de los enemigos (2013) –Beca de Creación en Ensayo, Alcaldí­a de Medellí­n 2012–. Como director de talleres literarios, ha trabajado para la Casa de Poesí­a Silva, las bibliotecas públicas de Comfenalco-Antioquia, el Taller de Letras de la Fundación Jordi e Serra. En la actualidad orienta los talleres de creación literaria La máquina de cantar y compone, junto a Fernando Linero, el grupo musical El poeta canta dos veces.



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