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Fredy Yezzed - Un fragmento de



5

 

5. ​Decid: ¿quién se ha curado de su infancia jamás?

 

5.01​. Dos infiernos son la infancia. El vivido & el recordado.

 

5.02. Dolor, dolor, no existí­as hasta que llegaste con la palabra dolor.

 

5.1. No habí­a un solo verso que la muerte no aprobara.

 

5.111. ​Mi alma pesa 2 gr, pesa lo que pesa esta lí­nea, pesa lo que pesa un colibrí­.

 

5.112. ​Dentro de una piedra late mi infancia.

 

5.113​. Otra vez no quisiera nada. Ni una madre quisiera otra vez.

 

5.114​. Yo soy quien le dice a su alma: ¿Acaso sigues siendo una niña?

 

5.12 . Todo lo que seremos se concentra desde el nacimiento hasta los siete años de vida. Nuestra poesí­a va comprimida. Año tras año, la abrimos como a una lata de atún de Helsinki: esperando que nos sorprenda cerrando un libro, escribiendo un agrio recuerdo sobre la niñez.

 

5.121 . Los cisnes del lago de Neusie aprendieron a volar olvidándose de que su misión era volar; asimismo, el joven Ludwig aprendió a pensar olvidándose de que su misión era volar.

 

5.122​. En mi habitación, alrededor mí­o, vuelan estos fragmentos. Cantan como pequeñas moscas. Se estrellan contra las ventanas. Se paran sobre una gota de miel.

 

5.13​. Te sueño sin brazos, madre, te sueño que voy

tomado de tu muñón.

 

5.131​. Las pulgas, noche tras noche, se fueron bebiendo tus ojos.

 

5.1311​. Vení­an los ladrones de bicicletas a nuestra

calle & se iban afligidos piloteando el manubrio de la pobreza.

 

5.132​. Lo recuerdo perfectamente, estaba en tu vientre & lo veí­a, el mundo habí­a amanecido lloviendo.

 

5.133​. Madre, quisiera que me vivieras una sola vez en tu vida.

 

5.134​. Sin lugar a duda, eres una metáfora. La más iluminada & honda metáfora.

 

5.1341. Jugaba con tus pinturas frente al espejo &

miraba el cielo derramado de estrellas.

 

5.1342​. Me acerqué tanto a tu jardí­n, madre, que me quemé.

 

5.135​. Crezco más en tu ausencia, en tu presencia soy limitadamente yo.

 

5.136​. Una golondrina no hace la primavera. De igual forma, tus millones de plegarias no hacen la infancia.

 

5.1361​. Madre dijo que no demorarí­a, sueño que le digo a César Vallejo en un sueño. & él me responde: Ya no tengamos pena. Vamos viendo los barcos ¡el mí­o es el más bonito de todos!

 

5.1362​. Me es imposible verte vieja & enferma siempre serás para mí­ joven & triste, como el dí­a en el que te fuiste.

 

5.1363​. No todo es tan malo si lo miramos perversamente: no tendré que lidiar con una anciana melindrosa cuando desee internarla en un geriátrico.

 

5.137. ​Tuve miedo de quedarme contigo a solas, tuve miedo de verme sin miedo.

 

5.1377​. Una mujer con un brazo quebrado atraviesa esta lí­nea & se queda a morar en ella.


Noticia Biográfica


Fredy Yezzed nació en Bogotá, Colombia, 1979. Como investigador literario escribió el estudio Párrafos de aire: Primera antologí­a del poema en prosa colombiano (Editorial de la Universidad de Antioquia, Medellí­n, 2010). Tiene publicado los libros de poesí­a: La sal de la locura, (Premio Nacional de Poesí­a Macedonio Fernández, Buenos Aires, 2010; Editorial Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2014) y El diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein (Ediciones Del Dock, Buenos Aires, 2012). Actualmente está radicado en Buenos Aires, donde estudia el género del poema en prosa argentino.



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