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Emmanuel Hocquard: Esta historia es la mí­a



*A continuación presentamos la traducción que Patricio Grinberg hace de tres poemas de su libro Esta historia es la mí­a. Patricio Grinberg (Buenos Aires, 1970). Ha publicado La Jabalina (2002), Manila (trilogí­a compuesta por Fedra, Huye y Drop) (2010) y VHS (2012). Ha traducido obras de Wallace Stevens, John Cage, Emmanuel Hocquard, Rae Armantrout, entre otros. Es uno de los directores de la editorial de poesí­a Zindo & Gafuri. Parte de su trabajo como editor, traductor y poeta puede verse en: www.zindoygafuri.blogspot.com

 

 

 

 

Cómo

 

Para escribir elegí­as, es necesario saber cómo está hecha una elegí­a. Y para saber cómo está hecha una elegí­a, sólo hay que proceder como con un motor. Deben seleccionar una elegí­a standard, desarmarla y estudiar las partes que dispusieron sobre una mesa.

 

Como la elegí­a no tiene una forma particular (pueden darle aquella que más les convenga) ni dimensiones fijas (puede ser larga, corta o entre estar entre una y otra), ustedes tienen que buscar aquello que la distingue de otros géneros poéticos. Bueno, el examen no revela nada particular, excepto, tal vez, un porcentaje de pasado superior a lo normal. Es bastante raro encontrar verbos en futuro en una elegí­a. Y cuando hay uno, generalmente está en forma negativa. Ej.: Nunca más te veré sonreirme. El poeta elegí­aco es decididamente pesimista.

 

Una vez que examinaron todo, rearmen su elegí­a, giren y escuchaen cantar al motor. La diferencia está ahí­. La elegí­a da un tono especí­fico, reconocible entre todos, como los armónicos menores de los relojes. El tono del reproche y del resentimiento.

 

Por lo tanto, escribir elegí­as es muy fácil. Deben leer muchas (aunque no demasiadas, porque en verdad son bastante deprimentes) y, si tienen oí­do y predisposición elegí­aca, van a poder hacerlo.

 

Se hace, de hecho, solo. En fin, así­ lo hice yo (V. Hacer).

 

***

 

Comment

 

Pour écrire des élégies, il faut savoir comment une élégie est faite. Et pour savoir comment une élégie est faite, il suffit de procéder comme avec un moteur. Vous choisissez une élégie de type standard, vous la démontez et vous étudiez les pií¨ces que vous avez disposées sur une table.

 

 

Comme l’ élégie n’ a pas de forme particulií¨re (vous pouvez lui donner celle qui vous convient) ni de dimensions fixes (elle peut íªtre longue, courte ou entre les deux), vous chercherez ce qui la distingue des autres genres poétiques. Eh bien, l’ examen ne réví¨le rien de bien particulier si ce n’est, peut-íªtre, un taux de passé supérieur í  la normale. Il est en effet assez rare de trouver des verbes au futur dans une élégie. Et quand il y en a un, il est généralement í  la forme négative. Ex.: Je ne te verrai plus jamais me sourire. Le poí¨te élégiaque est résolument pessimiste.

Quand vous avez tout bien examiné, vous remontez votre élégie, vous la faites tourner et vous écoutez chanter le moteur. La différence est lí . L’élégie rend un ton spécifique, repérable entre tous, comme les harmoniques mineures des cloches. L’intonation de la réprobation et du ressentiment.

 

Donc, écrire des élégies est trí¨s facile. Vous en lisez beaucoup (enfin pas trop, parce que c’est quand míªme assez dépriment) et, si vous avez une oreille et des dispositions élégiaques, vous y allez.

 

í‡a va, en fait, tout seul. Alors, c’est comme í§a que j’ai fait (V. Faire)

 

 

 

 

Copiar, copiador

 

Cuando era chico -bueno, no tan chico en verdad- solí­a copiar libros enteros o pasajes enteros de libros que yo amaba para mi novia, a quien amaba. Hubiera podido enviarle los libros, pero le enviaba las copias, escritas por mi mano. Mi intención tal vez fuera decirle que la amaba enviándole, copiados por mi mano, los libros y los pasajes de los libros que yo amaba.

 

***

 

Copier, copieur

 

Quand j’étais petit -enfin, pas si petit que í§a quand míªme- je recopiais des livres entiers ou des passages entiers de livres que j’aimais í  mon amie, que j’ aimais. J’aurais pu lui envoyer les livres, mais je lui en envoyais des copies, écrites de ma main. Mon intention devait íªtre de lui dire que je l’aimais en lui envoyant, copiés de ma main, des livres et des pasages de livres que j’ aimais.

 

 

 

 

Hacer

 

Imagine un tipo desbordante de buena voluntad, lleno de entusiasmo y totalmente decidido a exclamar su propia desgracia presente a partir de los buenos momentos de su pasado. Cuando examina este pasado, no encuentra más que espantosas evocaciones de angustias, de fobias, de incertidumbres. Entonces, él, que tiene tanto interés en escribir elegí­as, ¿cómo va a hacer?

 

El se dice: Voy a hacer lo mismo que los demás, pero al revés. Voy a buscar en la basura de mi pasado y en los residuos de la historia. Con este material lamentable, desigual y anecdótico, es decir, muy privado, veré lo que se podrá salvar en la edición. Sí­, soy un editor.”

 

A partir de fragmentos (V.esta palabra), destellos significantes de una cotideaneidad insignificante, el elegí­aco inverso se fabricará, en la edición, una historia hecha con todas las piezas, como su musa, el general de brigada interino John A.B.C Smith, de Edgar Allan Poe. Y cuando yo digo fabricar, inspector, quiero decir –cito– que esta historia es la mí­a. La historia de un hombre rehecho.

 

***

 

Faire

 

Imaginez un type débordant de bonne volonté, plein d’enthousiasme et bien décidé í  clamer son propre malheur présent í  partir des bons moments de son passé. Quand il se penche sur ce passé, il ne trouve que d’épouvantables évocations d’angoisses, de phobies, d’incertitudes. Alors comment va-t-il s’y prendre, lui qui tient absolument í  écrire des élégies?

 

Il se dit: «Je vais faire la míªme chose que les autres, mais í  l’envers. Je vais aller fouiller dans la poubelle de mon passé et les décharges de l’histoire. Avec ce matériau lamentable, disparate et anecdotique, c’est-í -dire trí¨s privé, je vais voir ce qui pourra íªtre sauvé au montage. Oui, je suis un monteur.»

 

í€ partir des fragments (V. ce mot), éclats signifiants d’un quotidien insignifiant, l’ élégiaque inverse va se fabriquer, au montage, une histoire faite de toutes pií¨ces, comme sa muse, le général de brigade par intérim John A.B.C. Smith, d’ Edgar Allan Poe. Et quand je dis fabriquer, Inspecteur, je veux dire –je cite– que cette histoire est la mienne. L’histoire d’un homme refait.


Noticia Biográfica


Emmanuel Hocquard (1940) creció en Tangiers. Ha publicado más de veinte libros y ha traducido del inglés obras de Paul Auster y otros importantes autores. Es director de Un bureau sur l’Atlantic, organización que busca estrechar las relaciones entre poetas estadounidenses y franceses.



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