TEXTOS

Anterior
Volver al inicio
Siguiente


Dos poemas de Violeta Orozco



Desde siempre

 

Me tendí­ sobre mi muerte

como si fuera el manto

envolvente de la higuera.

Me tendí­ sobre mi sombra

pensando que el vací­o

no existí­a.

Y todas las imágenes

cayeron sobre mí­ como un meteoro.

Estaba todo tan lejos

que no podí­a tocarlo.

Todo era tan amplio

que no me alcanzaban los ojos

para mirar.

Sueños desterrados hemos sido.

sueños cayendo hacia su hoguera

de estrellas extenuadas.

Pero yo me tendí­ sobre mi muerte

como si fuera una piel abrigadora

porque pensé que mi muerte era un refugio

o una gran habitación sin muros

tan alta que las enredaderas llegarí­an a la nube más próxima

y podrí­an colgarse ahí­ como un columpio,

como un puente entre el estar y estar ausente.

Pero cuando me tendí­ sobre mi muerte

supe que era más grande que mi vida

y entonces tendí­ mi vida al pie de mi muerte

para volver a ganarla

y así­ pude atestiguar cómo mi muerte

rendida de ser ofrendada

se levantó del suelo y me dejó tendida

mirando la lluvia

desde el polvo constelado.

 

 

 

 

Desde una plataforma petrolera

 

Yo vi su soledad frente a la muerte.

y sus manos jugaban con las olas

como si fueran cartas

que supiera de memoria

y sus manos jugaban con la muerte

porque así­ se ganaba la vida.

y me pregunté cómo pude amar a alguien tan sólo

tan lleno de espacios

mordidos de silencios

igual que amar al mar

desierto de fatigas

abstractas e inasibles

igual que amar al viento

sin nombre y sin idioma

como si creyera que la ausencia

puede convertirse en memoria.

Yo vi su soledad frente a la muerte

y unas ganas de cantar inmensurables

se abrieron paso entre arenas movedizas

porque todo lo vací­o tiene alma,

porque todo lo invidente tiene penas.

Cayó en sus ojos

el dolor del tiempo

y se fue el dolor

y quedó el tiempo

la playa mirándose desde un acantilado

como una vasta ruina iluminada por su hallazgo.


Noticia Biográfica


Violeta Orozco Barrera (México  DF, 1989).  Poeta. Traductora. Primer Lugar en el Premio Nacional Universitario de Poesí­a José Emilio Pacheco, 2014. Segundo lugar en el concurso de Poesí­a en voz alta de la UNAM y Casa del Lago 2014. Candidata aceptada a la Maestrí­a en Escritura Creativa de Poesí­a por las universidades de Kent y Edimburgo. Bianualmente imparte talleres de lectura y creación literaria para nií±os y jóvenes en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Además de escribir poesí­a, se dedica al ensayo y a la reseí±a. Su formación académica fue tanto cientí­fica como humaní­stica, estudiando en la UNAM las carreras de fí­sica y filosofí­a. Algunos de sus trabajos han sido publicados en revistas digitales internacionales como Literariedad, La torre de Montaigne,  La poesí­a alcanza para todos, Scriggler; e impresas mexicanas como La palabra y el hombre y Murmullos Filosóficos.



Articulos relacionados