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Salvador Marinaro, poeta argentino



Isquemia

                                                            Estos poemas están dedicados a ese cuerpo.

 

I

 

Ahora que la materia ya no habla,

que la sucesión de tus moléculas

descansa sumergida en la cama de hospital,

de tu boca abierta se escapan las palabras.

 

Tu desnudez no escandaliza a los enfermeros.

Me escandaliza a mí­ que no entiendo a dónde fue la vida.

Se pierde la obsesión de tu sangre por mantener el calor,

la lucha constante por las pequeñeces que te hací­an vivos.

Yo quedo huérfano de tus palabras

y hasta liberado de ellas.

¿De qué mueres? En el silencio que habitan mis preguntas,

mueres de todo lo que perdiste y ahora te reclama.

 

Te jubilaste, viejo,

en el momento justo.

 

 

 

 

II

 

Sostuve tu mano hasta que se transformó en objeto,

blanco, amorfo, cediendo ante la gravedad y el frí­o.

Sentí­ la enorme diferencia entre lo vivo

y ese otro reino: sutil, perfecto y absorbente.

Vi tu materia desgarrada y la paz más violenta

que existe.

 

Supe que ese era el final de cualquier respuesta.

 

 

 

 

III

 

Un enfermero cruza una venda a través del mentón

y la enrolla a lo largo de la cabeza.

Después, sutilmente, cierra sus ojos. Me toma del hombro

y dice “lo siento”. Veo su cara entre las vendas

con un gesto de sorpresa o asfixia.

Me dan ganas de decir que este hombre necesita salir por esa puerta,

respirar, ser abuelo

y después, si quieren, todo esto.

 

 

 

 

IV

 

El ejercicio de la materia no se detiene. Se reagrupa, reconstruye.

El polvo de tus huesos se convierte en materia bí­blica

y se confunde con el polvo de la tierra. Se entregará de nuevo

a la materia. Nada quedará sin ser devorado.

 

 

 

 

V

 

Esa masa de 90 kilos, tendida sobre la camilla, se parece tanto a mi padre.

A su forma de ser un cuerpo gris, amorfo y monumental;

con las palabras puestas en lo que sigo considerando una boca:

¿Qué sentirá? ¿Qué guardará la trama absurda de neuronas

ahora que le han dado un respiro?

 

Y en qué trama estará inscripta

esta materia feroz que no piensa descansar.


Noticia Biográfica


Salvador Marinaro nació en Salta en 1988. Obtuvo la Licenciatura en Periodismo, con tí­tulo de honor y mejor promedio. Es profesor en Universidad del Salvador de las materias, Taller de Redacción, Semiologí­a, Opinión Pública e Historia del Periodismo Argentino. Actualmente, realiza una maestrí­a en Sociologí­a dela Cultura en la Universidad Nacional de San Martí­n (IDAES/UNSAM) y en Escritura creativa (UNTREF).

Tiene dos libros publicados: Sinfoní­a de mareados (poesí­a-2010) y Sueí±os del mono evolucionado (cuentos-2010). Obtuvo el primer Premio de poesí­a y cuento de la Provincia de Salta, el premio Azucena Villaflor organizado por las Madres de Plaza de Mayo Lí­nea Fundadora, el Premio Regional de cuento del NOA y el premio Filosofí­a sub-40, entre otras distinciones. Colabora habitualmente con la revista Anfibia y el suplemento literario de distintos medios nacional.



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